Veintiséis representantes gubernamentales y de la sociedad civil y quince expertos pasaron cuatro días participando en la primera sesión presencial de la Academia TCA en América Latina. Presentado en el Ministerio de Relaciones Exteriores de México del 23 al 26 de abril, la Academia TCA proporcionó una oportunidad de aprendizaje a medida y en profundidad a participantes cuidadosamente seleccionados de Chile, Honduras, México, Paraguay, Perú y Uruguay para apoyar su trabajo relacionado con la Implementación del TCA.

El Embajador Miguel Ruíz Cabañas, Subsecretario de Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos del Ministerio de Relaciones Exteriores de México, señaló en su discurso de apertura que si bien América Latina es una región de paz sin conflictos armados, también es una de las regiones más violentas del mundo. mundo, teniendo uno de la tasa más alta de homicidios. Por lo tanto, enfatizó que “la Academia nos brinda la gran responsabilidad de encontrar propuestas prácticas y viables, para que los gobiernos, actores relevantes y la sociedad civil pongan en práctica las más altas regulaciones de control de armas para prevenir la desviación al tráfico ilícito con el objetivo final de reducir la violencia y promover el desarme que SÍ salva vidas.” Señaló que proyectos como la Academia TCA ofrecen la oportunidad de discutir la implementación del Tratado, identificar buenas prácticas e intercambiar información que pueda ayudar a los estados de la región a enfrentar estos desafíos.

La Academia TCA se enfocó en los primeros artículos del TCA, enfatizando el alcance del Tratado y la importancia de los Artículos 6 y 7, que contienen las responsabilidades de los Estados Partes de monitorear el comercio de armas antes de cualquier transferencia, de acuerdo con el derecho internacional, incluyendo Derecho Internacional Humanitario y de Derechos Humanos. En esta reunión también se destacó la importancia de la complementariedad entre el TCA y otros instrumentos internacionales / regionales que abordan los desafíos de seguridad, derechos humanos y desarrollo, incluida la Agenda para el Desarrollo Sostenible.Los participantes también exploraron las formas en que el Tratado puede abordar los desafíos regionales específicos, en particular la desviación y la violencia de género. Los oradores expertos, los grupos de discusión, las tareas y los ejercicios participativos alentaron a los participantes a hacer preguntas y relacionar las obligaciones del TCA con su contexto nacional.

 

 

 

 

Los participantes volverán a reunirse en septiembre de 2018 para una segunda capacitación que explorará el desarrollo de listas nacionales de control, cooperación internacional y asistencia para apoyar los esfuerzos de implementación y las formas de facilitar la presentación de informes. Esta reunión también brindará la oportunidad de identificar formas y medidas más concretas que los Estados Partes del TCA utilizan para abordar la desviación y la violencia de género en América Latina. Habrá comunicación regular, así como dos seminarios web durante el período intermedio entre las dos reuniones.

La Academia TCA es un proyecto de Armas bajo Control, con fondos de la Facilidad de Fideicomiso de la ONU que Apoya la Cooperación en Regulación de Armas (UNSCAR). Esta sesión también fue posible con el apoyo del gobierno mexicano.